Importadores argentinos fueron acusados en el panel de inflar precios sin análisis de costos reales, viendo a consumidores como "hormigas negras" para pisotear con sobreprecios.
Panelistas confrontaron sobre peluquerías locales cobrando 28 mil pesos el corte versus venezolanos más baratos, defendiendo la libre elección del cliente pero criticando la falta de competencia leal y ganas excesivas de ganancia.
Esteban Miro negó tener análisis de costos en su negocio pasado, generando cruces con interrupciones y enojos, mientras otros lo tildaron de involucrado en el sistema empresario abusivo.
La discusión escaló con reclamos de no dejar hablar y acusaciones de enojo constante, destacando cómo empresarios ignoran costos para maximizar utilidades.