Moria Casán regresó emocionada de Chile, donde presentó su obra Cuestión de Género con gran éxito y recibió ovaciones del público que la esperaba en el hotel.
Recibió regalos como prendas y botas del diseñador Víctor González, y compró maletas extras para llevarlos. La conductora destacó el amor del público chileno, descrito como un monstruo sagrado, que la motivó y la imantó energéticamente.
Comparó su aura con la del Gauchito Gil, recibiendo ofrendas y afecto. Elogió la limpieza, educación y shoppings de Chile, volviendo renovada para el programa.