Cintia Fernández fue despedida del programa de Moria Casán tras declarar en un móvil que el clima laboral era insostenible, lo que generó malestar en producción porque no fue consensuado y afectó a toda la mesa, incluyendo a la conductora.
Los panelistas discuten que Cintia superaba límites al confrontar directamente a Moria, a diferencia de María Fernanda que respetaba señales, aunque el público se agotó con la tensión constante que inicialmente impulsaba ratings pero luego decayó.
María Fernanda se comunicó con Daniela, ex esposa de Roberto Castillo, en un gesto visto como ataque personal a Cintia, cuestionando por qué solo ella paga el trato roto en el equipo; además, el despido ocurrió mientras Moria estaba en Chile para evitar confrontación directa.
Moria se destaca como profesional que respeta decisiones de producción y llega siempre impecable, contrastando con actitudes de Cintia que no callaba pese a indicaciones.