La empresa Termos Lumilagro desata furia tras un tuit oficial borrado que bromeaba sobre recontratar a 100 familias despedidas o pagar 100 mil pesos más por termos de calidad argentina.
La firma de 83 años cerró planta histórica de tubos de vidrio, echó a 170 trabajadores y ahora importará de Chile o China, justificándolo como modernización similar a los 70, pero panel critica que es entrega de industria nacional.
El dueño, cuarta generación, admite stock restante pero apagó hornos eternos; respuestas masivas repudian burla a desempleados y alineación con modelo gubernamental que quita anti-dumping y abre importaciones tóxicas.
Panelistas llaman estrategia precámbrica, no modernización, y cuestionan que empresarios ataquen laburantes en vez de política económica que los obliga a importar sin competir.