La fábrica de termos Lumilagro generó polémica al despedir a 170 trabajadores en los últimos años tras cerrar producción nacional e importar productos, defendiendo en redes que así bajan precios de 100 mil pesos para argentinos.
El presidente Martín Nadler (o Nagler) anunció en podcast plan de expansión con locales propios y líneas nuevas importadas como heladeras térmicas y cafeteros de socios patentados, imposibles de desarrollar localmente, esperando crecimiento pese a reclamos por familias sin trabajo.
Panelistas criticaron el tuit desafiante de la empresa replicando lógica oficialista de Milei, priorizando costos bajos sobre empleo en contexto de apertura importadora, ajuste y desocupación 7,5%, comparándolo con propaganda dictadura de sillas importadas y modelo fallido.
Enlazaron con Patricia Bullrich jactándose de facilitar despidos quitando beneficios laborales, alertando que sin plan productivo todos quedarán sin trabajo exportando empleo a China.