Cientos de miles de libaneses evacúan el sur del Líbano por invasión terrestre israelí y bombardeos, instalándose en carpas, refugios y teatros como el histórico cine en Beirut que acoge decenas de desplazados por segunda vez en dos años.
Mohamed Dogman, chef de 63 años, vive en carpa prestada con pan y dátiles, convencido de que su casa está destruida en un 90%; critica a líderes mundiales por usar civiles como peones en un "juego" de terror. Jiva Darwish, de Esrebin fronterizo con Israel, apoya a Hezbollah desde refugio con siete personas, incluyendo abuela y tío.
Familia kurda siria huye entre dos guerras, sin poder volver a Kamishli. Autoridades libanesas abren 600 refugios. En teatro, Kasem Istanbuli, actor y director, ayuda a exteriorizar traumas con actividades; Yacene Sedine, de 18 años de capital del sur, canaliza emociones en teatro como resistencia cultural.
La gente duerme en gradas del teatro convertido en casa para sanar niños y desplazados. Gobernador de Monte Líbano organiza ayuda para 40.000 desplazados en escuelas ante explosiones en suburbios sur; advierte colapso por crisis desde 2019 pese a ayuda UE de 100 millones de dólares.