Una ola de calor sin precedentes afecta el oeste de EE.UU., con hasta 44,4°C cerca de California-Arizona y récords en más de 60 ciudades para marzo, un fenómeno raro cada 500 años según expertos.
Tras un invierno crudo, alertas en California y Arizona advierten no dejar niños o mascotas en autos; el Servicio Meteorológico emite recomendaciones urgentes.
Panelistas vinculan el evento al calentamiento global, contrastando con tornados y nieve en la costa este.