Lara Ione, niña de 12 años de Rosario con altas capacidades, TDAH y dislexia, diagnosticada en Universidad de Córdoba, concientiza sobre neurodivergencia vía redes desde los 6 meses cuando empezó a hablar y gatear precozmente.
Su mamá Samila Romero cuenta hitos como armar oraciones al año y preguntas complejas sobre bandera y democracia; critica educación tradicional obsoleta que no entiende dislexia numérica ni altas capacidades, pidiendo docentes capacitados y métodos alternativos.
Lara finalizó carrera internacional de Community Manager, reclama más psicólogos en escuelas y mensajes a maestras que la tildaron de desganada en matemáticas; ahora en Colegio Villó de Ficherton la entienden mejor.
Aboga por actualizar educación para todos, no solo neurodivergentes, incorporando jóvenes y múltiples formas de enseñanza más allá de manuales antiguos.