En el día 22 del conflicto, Estados Unidos difundió imágenes de ataques precisos contra defensas aéreas y aeronaves iraníes, mientras Irán denunció bombardeos en su planta nuclear TANS junto a Israel. Fragmentos de misiles cayeron en el centro de Israel pese a la Cúpula de Hierro que interceptó el 99% de los proyectiles.
Israel reportó daños en un jardín de infantes en Rishon LeZion sin víctimas fatales por una bomba de racimo, y su ministro de Defensa anunció intensificación de ataques semanales contra Irán. Donald Trump minimizó amenazas vía redes, afirmando destrucción de la base industrial y capacidad misilística iraní, prometiendo eliminar marina y fuerza aérea enemigas.
Irán amenazó con atacar funcionarios y militares de EEUU e Israel en centros turísticos globales, citando vigilancia de "cobardes" y que paseos no serán seguros. Recordaron atentados históricos en Argentina (1992-1994) y células como Hezbollah en Líbano, aliado de Teherán con capacidad reducida pero activa.
Entrevista en Beirut con Maisa Esleit, chilena voluntaria, describió destrucción en suburbios por infiltrados de Hezbollah entre civiles, desplazados y subida de precios como bencina. Israel avisa desalojos con 5 horas de antelación; sectores cristianos seguros pese a bombas diarias.