El ejército israelí ataca posiciones de Hezbollah en Beirut desde el 2 de marzo, reviviendo conflicto que causó un millar de muertos y obliga a jóvenes libaneses a dejar sueños en suspenso por desplazamientos forzosos.
Adolescentes como Zaraa de 16 años, que huyó de Nabatieh en el sur de Líbano, participan en talleres de teatro en tiendas del Paseo Marítimo de Beirut para olvidar el desplazamiento. Montan peluquerías improvisadas para niños afectados.
Los niños y adolescentes pagan alto precio, dejando estudios, hogares y seres queridos. Hassan perdió dos primas y amigos en ataque israelí a su pueblo y dice que la guerra los ha envejecido.
Una psiquiatra advierte graves consecuencias para la salud mental de esta generación, con riesgo elevado de estrés postraumático por violencia, agresiones, asesinatos y pérdidas.