Vecinos del edificio derrumbado en Parque Patricios se niegan a regresar pese a habilitación oficial, por falta de servicios como luz, agua y gas, y desconfianza en informe parcial de la constructora. Denuncian que peritos de parte no ingresaron y reclamos ignorados por seis años.
La constructora apuntaló cinco torres en 15 días tras el derrumbe, pero vecinos temen riesgos en subsuelo y viven con pánico. Alojamientos provisorios hasta el 25 de marzo generan incertidumbre posterior, sin electricistas ni gasistas matriculados confirmados.