Irán lanzó misiles cerca de Jerusalén, impactando zonas cercanas al Muro de los Lamentos y centros espirituales clave para tres religiones monoteístas.
Los ataques no discriminan civiles ni sagrados, acompañados de amenazas iraníes contra funcionarios de Estados Unidos e Israel en cualquier parte del mundo.
Israel y Estados Unidos responden descabezando la cúpula iraní, mientras el primer ministro de Qatar pide frenar la guerra por cansancio regional.
La capacidad misilística de Irán genera debate sobre duración del conflicto, con ataques continuos en el centro de Israel.