El periodista Alfredo Leuco mostró en vivo un fragmento de misil iraní de 21 metros de largo encontrado cerca de la ciudad de Modín, entre Tel Aviv y Jerusalén. El depósito de combustible, de unos 5 metros, evidencia el poder destructivo de las armas lanzadas por Irán contra Israel, derribadas por la Cúpula de Hierro.
Durante la cobertura, sonaron varias sirenas de alerta: seis o siete en menos de dos horas. Leuco y su equipo se arrojaron al suelo en un descampado siguiendo el protocolo, lejos del auto para evitar explosiones. Videos capturaron la interceptación de misiles en el aire, con estelas visibles, y el momento en que se cubrieron ante las alarmas.
En Rehovot, un pedazo de misil impactó en un apartamento sin causar heridos, ya que los residentes evacuaron a refugios. La ciudad alberga el Instituto Weizmann, clave en farmacéuticas mundiales, previamente atacado. Israel responde rápidamente: bomberos y policía analizan restos y reparan daños.
El corresponsal Gabriel Ventas Gal detalló costos: cada misil iraní cuesta 3 millones de dólares, derribarlo 1 millón con sistema Arrow. Israel mantiene estabilidad económica pese al conflicto, sin suba de nafta, aunque el turismo colapsa con aeropuertos cerrados y sitios sagrados restringidos. La sociedad prioriza la seguridad sobre lo económico.
Donald Trump es la figura más popular en Israel, acreditado por liberar rehenes de Gaza. Hay coordinación con Netanyahu pese a declaraciones públicas. Países del Golfo como Emiratos Árabes y Kuwait se alinean, potencialmente expandiendo Acuerdos de Abraham. El petróleo sube a 108 dólares, impactando globalmente.