Un misil o esquirla de bomba cayó a 350 metros del Muro de los Lamentos en la Ciudad Vieja de Jerusalén, zona sagrada para judíos con templos cercanos como Al-Aqsa. Imágenes de cámaras y vecinos mostraron la explosión en estacionamiento y autopista sin heridos graves.
El ataque iraní se suma a la escalada en Medio Oriente, con cierre del Estrecho de Hormuz afectando 20% del petróleo mundial. Israel reportó un herido leve pese al milagro en área turística concurrida.
Testigos sintieron temblores en casas; fuerzas de defensa confirmaron impactos en centro y norte de Israel sin víctimas fatales en estos eventos.