Estados Unidos anuncia el envío de al menos 2.000 tropas al Medio Oriente, cerca del Estrecho de Hormuz, en medio del rechazo social interno a la intervención.
Irán amenaza y ofrece cobrar 2 millones de dólares por barco como peaje para cruzar el estrecho, con 3.200 buques petroleros trabados, potencialmente recaudando más de 6.000 millones.
Gente cercana a Donald Trump agita la medida contra el régimen iraní, que sigue lanzando ataques como el de Jerusalén. Se debate si a EE.UU. se le agota el tiempo, beneficiando a Irán al estirar el conflicto.
La sociedad estadounidense, especialmente demócratas, rechaza incursiones terrestres por riesgos nacionales.