Estados Unidos desplegó aviones de ataque, helicópteros y marines en el Estrecho de Hormuz para destruir lanchas rápidas, drones, minas y misiles iraníes que bloquean el 20% del petróleo mundial.
Esta ruta esencial genera crisis económica global con el alza del petróleo, beneficiando exportadores pero perjudicando consumidores con nafta más cara.
El objetivo es reducir capacidades ofensivas de Irán y asegurar el tránsito comercial en el Golfo Pérsico.