El delantero Sardar Azmoun, uno de los mejores futbolistas iraníes, fue expulsado de la selección nacional por deslealtad tras criticar al régimen.
Azmoun comentó que no es justo que la gente paciente de su país se aleje de sus sueños, reflejando opiniones de familias y amigos reprimidas.
Deportistas iraníes que hablan libremente son perseguidos como traidores. Similar a jugadoras de selección femenina en Australia, algunas volvieron, otras se quedaron.