La psicoterapeuta iraní Mary, radicada en España, denuncia que el régimen ejecutó a 3.000 jóvenes inocentes sin relación con Israel o EE.UU., sumando entre 30.000 y 80.000 asesinados desde enero en protestas.
Sin noticias de su familia hace más de un mes por cortes de comunicación, Mary relata miedo por brutalidad del régimen, amenazas a activistas en el exterior y negociaciones para bloquear propiedades y extradiciones.
El régimen intensifica represión post-manifestaciones y guerra con Israel; Mary confía en el pueblo iraní para una transición pacífica pese a las dificultades por 48 años de control total.
Recibe amenazas por sus entrevistas críticas, pero las asume como precio de la libertad por un futuro democrático.