Alberto Rodríguez Saá se autoincriminó como testigo en el juicio por corrupción contra la exsecretaria de Deportes de San Luis, Cintia Ramírez. Admitió tener absoluta responsabilidad presidencial en las decisiones y manifestaciones realizadas, lo que llevó a su abogado a pedir la suspensión de la declaración y nulidad por autoincriminación.
Los hermanos Rodríguez Saá, incluyendo a Alberto y Adolfo, gobernaron la provincia de San Luis durante tres o cuatro generaciones, convirtiéndola en un feudo familiar. Ahora están fuera del poder tras mucho tiempo de dominio.