Claudio Huberti, exfuncionario kirchnerista clave en concesiones viales, ratificó ante jueces su rol como arrepentido en la causa Cuadernos y confesó recibir amenazas de muerte, por lo que declaró a sala vacía tras desalojar imputados y abogados.
Huberti contó llevar bolsos con coimas a la casa de Néstor y Cristina Kirchner en El Calafate, rechazó ser traidor pese a presiones, y reveló aislamiento en cárcel de Ezeiza por miedo; organizó valija de 700 mil dólares de Venezuela para campaña de Cristina y pidió 25 millones a Chávez por orden de Néstor.
Rafael Llorens, otro imputado, admitió ir a "apretar" a Ángelo Calcaterra (primo de Macri) para acelerar obra pública en su hotel durante crisis energética, usando rol político; Calcaterra también es arrepentido en la causa de corrupción vial.
El programa destacó tensión en audiencias con cruces de abogados K, juicios orales pese a kirchnerismo en poder previo, y miedo de testigos como Huberti que amplió declaraciones múltiples veces ante Stornello y Bonadio.