El pastor cuestiona cómo gobiernos y religiones se jactan de amar a Dios pero odian a hermanos o rivales políticos, contradiciendo las enseñanzas de Yeshua, y urge evaluar errores mediante Escrituras y oración.
Juan el Bautista y Yeshua iniciaron ministerios llamando al Teshuvá o arrepentimiento cerca del río Jordán, a judíos practicantes y no, criticando líderes como Herodes, sumos sacerdotes y fariseos, preparando el camino sin fundar ministerios personales sino canalizando el Ruach Hakodesh.
Explica el pecado adánico deja al hombre muerto espiritualmente en cuerpo y alma, buscando felicidad vana hasta nacer de nuevo al aceptar a Jesús como Salvador, cambiando 180 grados contra la corriente mundana hacia vida eterna, pese a burlas de familiares.