El pastor Cinalli continua explicando que aunque Dios perdono a Moises, su justicia impidio que entrara a la Tierra Prometida por no resolver su problema cronico de enojo.
Detalla incidentes como romper las tablas de la ley por furia ante el becerro de oro, y como Dios lo probo repetidamente en paciencia sin exito, ademas de herencia familiar de ira desde antepasados como Levi y Simeon.
Advierte que pecados del espiritu como rencor y resentimiento arruinan vidas, familias y ministerios, citando que no perdonar impide el perdon divino segun Jesus y Pablo.
Insiste en esperar el tiempo de Dios, formacion en el desierto antes de liderar, caminar por fe no por vista, y ser lentos para enojarse para no echar a perder suenos y bendiciones.