El Pastor León realiza la primera oración consagrando vasos con agua, invocando a Dios para bendecir el pan y las aguas, quitar enfermedades y colocar poder en cada molécula contra obras del enemigo.
Instruye beber tres sorbos y compartir con familiares. En la segunda oración ordena salir al espíritu de enfermedad, angustia, depresión y demonios, prohibiéndoles volver.
Los televidentes deben decir amén, respirar profundo y agradecer a Dios mientras siguen el programa para más testimonios y la tercera oración.