Israel concentró esfuerzos en eliminar líderes iraníes como Ayatollah Ali Khamenei y Ali Lariyani en primeras horas de guerra iniciada el 28 de febrero, y destruyó a 66 comandantes Basij, el aparato parapolicial de represión, para erosionar el régimen y alentar insurrección civil, según analista Jorge Castro.
Benjamín Netanyahu lidera estrategia para desintegrar estructura represiva contra población civil iraní, mientras Estados Unidos destruye infraestructura energética, militar y de misiles con superior arsenal, dejando a Irán inerme.
Analistas dudan de revuelta inmediata pese al vacío de poder, pero Castro ve apuesta israelí viable. La guerra impacta elecciones de Donald Trump: republicanos apoyan si es breve, pero prolongación lleva a pérdida de Congreso, investigaciones demócratas y posible cuarto impeachment impidiéndole 2027.
Encuestas muestran 83-90% republicanos respaldan ofensiva si corta; extensión indefinida oscurece futuro político de Trump.