Israel bombardeó el mayor centro de gas de Irán, responsable del 70% de su producción, tras la muerte de Ismail Khatib, jefe de inteligencia iraní; ataques también en Qatar y Emiratos Árabes.
Irán respondió bombardeando Tel Aviv y centros israelíes; edificio en Beirut se derrumbó con 12 muertos. Conflicto escalada con amenazas a producción gasífera mundial, sin rastro de líderes como Khamenei.