Israel afirmó haber matado al máximo jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, figura clave e ideólogo de la República Islámica, en un golpe a la estructura de poder de Irán durante la guerra. Si se confirma, sería el cargo más alto abatido por Israel tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei en un bombardeo inicial. Irán no se ha pronunciado y circulan rumores de que solo está herido.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, también anunció la eliminación de Golam Reza Soleimanil, jefe de la milicia paramilitar Basij, parte del aparato represivo iraní. El analista Luciano Zácara desde Catar explicó que Larijani era un personaje histórico de la República Islámica, forjado en la guerra Irán-Irak, con roles en la Guardia Revolucionaria y asesor del líder espiritual en política exterior y militar.
Zácara señaló que, pese a su importancia, ninguna figura ha sido indispensable para la supervivencia del régimen tras múltiples eliminaciones, incluyendo a Khamenei y otros jefes. Israel parece buscar eliminar interlocutores válidos para negociaciones, complicando un alto al fuego.
Irán ha respondido con ataques a vecinos e intereses, dispuesto a todo para elevar costos de la guerra, como cerrar el Estrecho de Hormuz.