Saleh Mohamadi, joven de 19 años campeón de lucha libre en Irán, fue ejecutado públicamente en la horca en Qom junto a dos amigos por protestar contra el régimen en manifestaciones donde murieron miles. Es la primera ejecución pública post-protestas, por "meterse con Dios" según su ley.
El régimen iraní, acusado de asesinar entre 30.000 y 40.000 personas en protestas, patrocina terror y cultiva muerte con sangre propia. Mohamadi representó con honor a su país; su última lucha fue por la libertad.
Programa rechazó mostrar video de ejecución por respeto a la vida, pero destacó talento deportivo del atleta para homenajearlo tras crimen de lesa humanidad.