Zasmira Susman, iraní radicada en Argentina desde hace años tras casarse con argentino, denunció que los iraníes viven en guerra constante contra el régimen mafioso de los ayatolás desde la Revolución, mucho antes del conflicto actual.
A los 17 años, sin actividad política, fue arrestada con ocho compañeros por delación de una activista torturada; pasó seis meses en la cárcel Evin, la peor de Irán. Juicio sin abogados duró tres meses, los liberaron otros tres pese a no hallar cargos.
A ella y su prima no las torturaron por conexión familiar con financista pre-Revolución de ayatolás, pero sí a las otras siete. Susman llamó diabólico al régimen que colgó gente tras Revolución con Jomeini.