Ali Larijani, influyente figura de la República Islámica y artífice de su estrategia de seguridad, falleció a los 67 años en contexto de fragilidad para el régimen iraní, un mes tras muerte del líder supremo.
Medios iraníes confirman la muerte, atribuida por ministro de Defensa israelí a ataque de Israel, dejando vacío en cúpula que manejó Irán décadas; estrategia de Israel y EE.UU. seca referentes y armamento.