Agustina Páez, abogada santiagueña de 29 años, enfrenta juicio oral desde el martes 24 de marzo en Río de Janeiro por tres cargos de racismo tras hacer gestos de mono a mozos en un boliche de Ipanema el 14 de enero. Está en prisión domiciliaria con tobillera electrónica.
La querella pide 15 años de cárcel; dos cargos sin video, pero apilan incidentes repetidos según testigos. Nueva abogada Carla Junqueira propone admitir los gestos pero solicitar extradición a Argentina; Cancillería enviará carta comprometiéndose a continuar el proceso en el país.
El juicio podría durar de uno a tres años hasta sentencia firme. Páez grabó un video pidiendo disculpas públicas, asumiendo responsabilidad por su reacción grave, lamentando haber ofendido y humillado a las víctimas por ignorancia sobre el racismo, y mostrando arrepentimiento para buscar salida de Brasil.
La defensa espera que con las disculpas el tribunal permita extraditarla y resolver el caso en Argentina, evitando años en Río.