La enfermedad celíaca afecta a personas con síntomas como hinchazón abdominal constante, anemia inexplicable y problemas óseos, no solo intestinales. El gluten, presente en trigo, avena, cebada y centeno, también se usa como aditivo en alimentos procesados, medicamentos y productos inesperados como yerbas o mermeladas.
La nutricionista Paz Temprano explica que síntomas como menopausia precoz, infertilidad, osteoporosis o dermatitis herpetiforme requieren pruebas de anticuerpos y biopsia intestinal para diagnóstico confirmado. Testimonios revelan diagnósticos en embarazos o infancia por falta de crecimiento, con dificultades sociales para comer fuera de casa.
Productos sin gluten cuestan hasta 300% más por producción exclusiva y materias primas caras, aunque obras sociales cubren montos ajustados por inflación desde 2023. No hay fármacos; el tratamiento es dieta estricta sin contaminación cruzada, priorizando carnes y verduras frescas.
Se diferencia de sensibilidad no celíaca o SIBO, que generan gases por fermentación, y colon irritable por eje cerebro-intestino. Paz advierte contra modas sin gluten no más saludables si priorizan ultraprocesados.