Javier Sánchez, diputado del PRO, compró dos rifles de aire comprimido por 189.600 pesos en Mercado Libre de uso recreativo, pero el paquete llegó a su despacho en el Congreso en lugar de su domicilio, generando escándalo por seguridad.
El envío pasó escáner pero levantó sospechas; Sánchez envió nota a la presidencia aclarando error de dirección y adjuntó factura mostrando dos artículos (uno gratis en promoción), negando arma de fuego y aclarando uso para caza menor como sapos o ratas.
Panel critica descuido al usar dirección oficial para compra privada, cuestiona si fue intencional para atención o error olvidado de compra previa; destacan que no es arma letal pero genera perfil negativo en poder legislativo, comparan con no permitir tijeras.
Debaten si corresponde recibir paquetes en Congreso (libros sí, pero no rifles); tolerancia mayor por ser no-peronista, contrastan con saqueo histórico del peronismo que multiplicó villas miserias de 500 a 6.500.