El escáner de seguridad del anexo de la Cámara de Diputados detectó un rifle de aire comprimido en un paquete enviado al despacho del diputado nacional Javier Sánchez Urba, del PRO por Buenos Aires. El repartidor quedó retenido mientras sonaban las alarmas, hasta que el propio legislador admitió que era su compra por error de dirección en Mercado Libre.
Seguridad interna del Congreso y Policía Federal intervinieron por el objeto prohibido en el edificio público. Sánchez Urba, oriundo de Trenque Lauquen y licenciado en Ciencias Políticas, recogió el rifle en las cocheras y se lo llevó en su auto tras aclarar que se trata de un arma de venta libre para uso recreativo. Emitió un comunicado al presidente de la Cámara, Martín Menem, explicando el equivoco.
El incidente generó polémica en un lugar donde las discusiones verbales son habituales, pero los controles funcionaron al detectar el arma. El diputado, cercano al mundo agro y a Federico Pinedo, asumió en diciembre pasado y comparte datos personales en redes como tener más de 100 tatuajes.
El repartidor, ajeno al contenido, sufrió las consecuencias iniciales de la retención mientras se verificaba todo.