El diputado Javier Sánchez generó un escándalo al pedir por Mercado Libre un rifle de aire comprimido y hacerlo enviar directamente a su despacho en la Cámara de Diputados, lo que activó un operativo de seguridad máxima por amenaza de bomba.
El panel del programa cuestionó duramente la conducta del legislador, licenciado en Relaciones Internacionales, por cometer un error grosero al ingresar un arma a uno de los poderes del Estado, comparándolo con casos pasados como el de un diputado expulsado por tocar el pecho de una mujer, y exigiendo consecuencias éticas como sanción o renuncia.
José María, titular de una asociación de legítimos usuarios, aclaró que los rifles de aire comprimido se venden libremente sin necesidad de permisos, como una licuadora, y no están regulados por la ley de armas de los 70, aunque admitió que el envío al Congreso no fue afortunado. Gustavo López, exdiputado, lo calificó de falta de decoro y ética, sugiriendo sanciones de la Cámara como amonestación o suspensión.
Los conductores y panelistas ironizaron sobre posibles usos del rifle, criticaron la doble vara al compararlo con otros casos, y destacaron que los diputados deben legislar, no recibir paquetes con armas en el recinto, en medio de cruces acalorados sobre si es letal o no.