Cristina Fernández de Kirchner fue indagada por el Tribunal Oral Federal 7 en Comodoro Py por asociación ilícita en la causa Cuadernos, acusada de liderar organización que cobraba sobornos en obra pública durante su gobierno.
Tras salir de prisión domiciliaria en San José 1111, dio una declaración de 40 minutos calificando el proceso como circo mediático y causa mafiosa, acusando a fiscal Stornelli, juez Bonadio y periodistas. Respondió preguntas rutinarias como nombre, edad y apodo riendo, diciendo "me dicen Cristina".
El panel critica el interrogatorio formal como innecesario para figura pública, sugiriendo intencionalidad política que desacredita la investigación.