Cristina Kirchner se presentó a declarar en Comodoro Py por la causa Cuadernos y se negó a responder preguntas tras tensos momentos iniciales por datos personales.
Denunció un sistema judicial que la podría enviar presa y acusó campañas mediáticas, insistiendo en que la gente necesita que le alcance para alquiler y expensas.
Señaló al fiscal Stornello y comparó con la crisis de 2001, cuestionando las instituciones.