Nayib Bukele presentó reforma constitucional en El Salvador para imponer prisión perpetua a homicidas, violadores y terroristas, endureciendo su guerra contra pandillas en el país con mayor tasa de encarcelamiento mundial.
La iniciativa surge días después de acusaciones de crímenes de lesa humanidad por su política antisecuestro, emulada por varios países latinoamericanos para combatir inseguridad de grupos delincuenciales.