Cristina Fernández de Kirchner declaró que se puede morir presa sumando condenas de 15 o 20 años por asociación ilícita y cohecho más los 6 de Vialidad, mientras Julio De Vido dijo preferir morir en casa por problemas de salud como diabetes e hipertensión.
El conductor contrasta esta vulnerabilidad con la hybris pasada del kirchnerismo que controlaba todo el Estado y pretendía Cristina eterna, humillando jueces y sin pedir perdón por tragedias como Once.
Se emite video de Cristina en indagatoria irritada por preguntas básicas sobre datos personales, negando amistad con Lázaro Báez y alegando lawfare, mostrando un cambio drástico de actitud prepotente a cabizbaja.
Advertencia al gobierno actual de Milei: no humillar, gobernar mejorando la vida de la gente sin robar.