En el programa de Iglesia de la ciudad, el pastor detalla condiciones esenciales para que Dios responda las oraciones, basándose en promesas bíblicas de Jesús como "pidan y recibirán". Enfatiza pedir en oración directamente a Dios, no a otros, citando ejemplos como la mujer sirofenicia sanada por su hija y Ana que obtuvo a Samuel tras pedir un hijo.
Segunda condición: pedir en el nombre de Jesús, alineado con la voluntad divina y para gloria de Dios, no como fórmula mágica sino como Jesús pediría. Rechaza peticiones egoístas; ejemplos incluyen Elías pidiendo fuego para probar al Dios verdadero y oraciones por salvación de pecadores o purificación de la iglesia que glorifican a Dios.
Tercera clave: orar con fe sin dudar, ya que la fe mueve la mano de Dios, no la fe en la fe. Cita a Jesús asombrado por fe de centurión y mujer con flujo; promesas como Espíritu Santo o sabiduría requieren fe. Ejemplos: Isaac rogó por hijos pese a promesa previa, iglesia intercedió por Pedro y Job por amigos.
Insiste en dedicación a oración congregacional, solitaria y vigilias como la iglesia primitiva, para recibir bendiciones superiores a lo pedido, como Salomón que obtuvo riqueza extra o Pablo que afirma Dios hace infinitamente más.