El hermano Ignacio relató su sufrimiento por un hechizo durante 30 años, probando brujos, iglesias católicas, evangélicas, Testigos de Jehová y otras sin alivio, sufriendo embolias por alcoholismo y quedando con traumas y nervios incontrolables. En su iglesia actual de cinco años perdió vicios, pero el pastor exigía pastos, sacrificios y donaciones excesivas.
El pastor comparó su caso con el Apóstol Pablo, quien pasó del judaísmo a la iglesia verdadera según Gálatas 1:13 y 1 Corintios 1:1-2, afirmando que no hay problema en transferir de creencias erradas a la verdadera. Indicó que las iglesias previas de Ignacio son falsas porque no eliminaron sus vicios ni renovaron su ser como nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17).
Explicó que los cristianos sufrirán tribulaciones en el mundo (Juan 16:33, Mateo 10:22, 2 Timoteo 3:12) hasta el fin, pero Dios renovará por el Espíritu Santo (Tito 3:5), no por obras humanas. Solo en la verdadera iglesia hay esperanza de renovación total, y el sufrimiento cesará en el nuevo cielo y nueva tierra (Apocalipsis 21:1-5).
El segmento cerró con agradecimientos mutuos entre el pastor, hermano Ignacio, hermano Eli, hermano Daniel Razón y los televidentes en Bolivia.