Cristina Fernández de Kirchner finalizó su alegato de más de una hora en el Tribunal Oral Federal 7 de Comodoro Py por la causa Cuadernos, rechazando responder preguntas hasta que se cite a declarar al fiscal Carlos Stornelli por sus vínculos con Fabio D'Alessio, a Mauricio Macri por los parques eólicos y a Luis Caputo por la deuda con el FMI.
La expresidenta condicionó su silencio afirmando que no participará del "circo" judicial mientras no se investiguen esas irregularidades, comparó la justicia actual con intervenciones militares pasadas y criticó el Consejo de la Magistratura por politizar el Poder Judicial. Defendió la obra pública como multiplicadora económica en gobiernos populares como el peronismo, Lula en Brasil y Correa en Ecuador, negando cualquier vínculo corrupto y cuestionando la falta de pruebas concretas como el destino del dinero imputado.
Los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero respondieron garantizando un juicio justo e independiente para todas las partes. El panel del programa calificó su exposición como discurso político sin aludir a los hechos imputados: jefa de asociación ilícita que recibió 204 coimas de 65 empresarios durante 12 años, con 86 imputados incluyendo exfuncionarios y empresarios.
Tras retirarse escoltada, militantes como Juan Grabois, Adolfo Pérez Esquivel y Mayra Mendoza la recibieron en San José 11-11 con unos 2.000 a 3.000 personas, mayormente de La Cámpora, cantando "Cristina libre". El panel notó una convocatoria menor que en ocasiones previas, ausencia de sindicatos y PJ, y resaltó su desmejora física y temperamento soberbio al negar evidencias como confesiones de arrepentidos homologadas judicialmente.
La cobertura en vivo mostró su llegada y salida sin incidentes, interacción mínima con Julio De Vido y Roberto Barata en la sala, y el juicio continúa con indagatorias presenciales e híbridas de otros imputados como De Vido, Barata y Nelson Lazarte.