Cristina Fernández de Kirchner finalizó su alegato en la indagatoria por la causa Cuadernos en los Tribunales de Comodoro Py rechazando responder preguntas de jueces o fiscales hasta que citen a Carlos Stornelli por extorsiones comprobadas, a Mauricio Macri por parques eólicos o a Luis Caputo por los 20 mil millones de dólares de deuda del FMI que desaparecieron sin causas judiciales.
El presidente del Tribunal Oral Federal 7 le garantizó un juicio justo e independiente, pero ella se retiró de la Sala AMIA acompañada por su abogado Carlos Geraldi, mientras periodistas destacaron las irregularidades de la causa: cuadernos que aparecieron quemados y reaparecieron vía periodista cercano a la fiscalía días antes de elecciones, falta de pericia caligráfica inicial y modus operandi mafioso de Claudio Bonadio y Stornelli con extorsiones a empresarios como en la causa de Marcelo D'Alessio y Pedro Echeveste.
En vivo desde Comodoro Py, reporteros mostraron la salida custodiada por Policía Federal, con dirigentes como Oscar Parrilli, Juan Grabois, Eduardo Valdés y Julio De Vido presente; Parrilli calificó la exposición como "clase magistral" de atrocidades judiciales mafiosas. Militantes como Lucía Claramund denunciaron lawfare para tapar crisis económica y reforma laboral.
Cristina llegó escoltada a su domicilio en San José 1111 donde militancia la esperaba desde temprano con cánticos; reporteros entrevistaron a decenas que la defendieron como inocente, criticaron al "partido judicial", la crisis económica con dos sueldos insuficientes, importaciones que matan industria nacional y compararon su gestión favorable con el actual gobierno "mafia".
La expresidenta salió al balcón saludando a la multitud que saltaba y cantaba, en su segunda salida por prisión domiciliaria tras la condena en causa Vialidad; analistas en estudio resaltaron su conocimiento de irregularidades y que no responde preguntas como derecho del procesado, con más indagatorias pendientes como la de De Vido.