Cristina Fernández de Kirchner declaró presencialmente en Comodoro Py por la causa Cuadernos, originada en anotaciones del chofer Oscar Centeno sobre supuestas coimas de empresarios a cambio de obra pública durante su gobierno. Salió de su casa en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria por Vialidad, en auto particular escoltado.
En 50 minutos de exposición, acusó al juez Claudio Bonadio (fallecido) y fiscal Carlos Stornelli de prácticas mafiosas, persecución política y uso irregular de arrepentidos con el falso abogado Marcelo D'Alessio. Se negó a responder preguntas hasta que declaren Mauricio Macri y Luis Caputo. Saludó a Julio De Vido en la sala.
Hubo simulacro de atentado el sábado y empleados trabajaron remoto. Durante el interrogatorio de identificación, ironizó sobre preguntas básicas como apodos o antecedentes penales. Se retiró tras declarar, dispensada por su abogado Carlos Beraldi, y saludó militantes desde el balcón.
Defensa pidió nulidad de instrucción, rechazada. Kirchner habló de "criminalidad organizada" en el Poder Judicial y predijo cambios por necesidades populares.