Cristina Fernández de Kirchner declaró en Comodoro Py por la causa Cuadernos, ingresando por subsuelo con tobillera electrónica. Duró poco más de una hora, con tono político no técnico, criticando la instrucción como "disparate" y prácticas "mafiosas" de Bonadio y Stornelli.
Se molestó por formalidades como declarar estado civil y antecedentes penales. Dijo: "Me gustaría que alguien pudiera vincular hechos funcionales... ¿Dónde está ese dinero?". Evitó hablar de adulteración de cuadernos, que se tratará en juicio.
No saludó a Julio De Vido, preso cerca. Habló de más de 30 arrepentidos "apretados". El juicio continúa con Roberto Barata y otros de 87 imputados, el más grande por corrupción en Argentina.