La ceramista Juliana Frías presenta en Radio Nacional Santa Fe su taller municipal de cerámica litoraleña en la costa santafesina, utilizando barro local extraído de ríos y lagunas que se cocina hasta 1000 grados para obtener tonos naranjas característicos.
Explica que el barro contiene hierro y arena, cambia de color al cocinarse, y los talleres son para todas las edades, terapéuticos para adultos y estimulantes para niños que modelan figuras de flora y fauna.
Frías destaca la revalorización post-pandemia de la cerámica como reconexión con la tierra, similar a casas y ollas de barro, y su origen personal en el estudio de cerámica prehispánica del Museo Etnográfico Juan de Garay.
Enfatiza la transmisión de identidad cultural en Santa Fe, donde la tradición fue interrumpida, a diferencia de guaraníes o noroeste, y el proceso lento que enseña calma y paciencia.