El documental "El azúcar, un placer agridulce" revela la historia global del azúcar ligada al colonialismo, discriminación racial y esclavitud que cambió el mundo con sudor y sangre de trabajadores en África, Europa, América y Asia. Narra cómo el consumo explotó de 87 gramos per cápita en 1600 a 40 kilos hoy, con 180 millones de toneladas producidas en 2023. Portugueses iniciaron cultivos en Madeira y Santo Tomé con esclavos africanos capturados.
Cristóbal Colón llevó caña de azúcar a La Española en 1493, iniciando plantaciones en el Caribe donde esclavos cortaban caña en condiciones terribles. Hoy en República Dominicana, miles de haitianos huyen de la pobreza para realizar el mismo trabajo agotador a destajo, ganando lo justo para comer en bateyes propiedad de empresas azucareras.
En Brasil, portugueses destruyeron selvas y esclavizaron indígenas, reemplazados por africanos; 12,5 millones fueron trasladados al Nuevo Mundo, la mayoría a plantaciones de azúcar. El modelo de plantación se expandió con mansiones señoriales sobre alojamientos esclavos, perpetuando racismo que justificaba la explotación.
Franceses y británicos dominaron el Caribe con Saint-Domingue (Haití) como mayor productor; la Revolución Haitiana de 1791 incendió plantaciones, llevando a la independencia en 1804 pese a Napoleón. La industria se adaptó a Cuba y Luisiana, tardando un siglo en desvincularse de la esclavitud formal, mientras remolacha compite y ex colonos reciben indemnizaciones.
Haití pagó 150 millones de francos a Francia en 1825 por independencia, endeudándose hasta 1947 y sufriendo pobreza que empuja haitianos a explotaciones en República Dominicana como trabajadores ilegales.