En el Hotel Sanseferino, a una hora de Buenos Aires, los responsables destacan el otoño con follajes cambiantes ideales para fines de semana familiares, cabalgatas, piscinas y eventos corporativos atendidos personalmente por los dueños. Presentan platos rápidos y gourmet como tostón babaganush con palta y champiñones, avocado con huevo, pan chipá caprese, omelette zucchini y sándwich malevo de 200g de lomo en cerveza-miel, además de postres como garnier de café con biscuit de almendras, relleno de chocolate y crema de café, y tuile de frutos secos con chiste invertido y crocante de almendras.
Los platos salados son vegetarianos y saludables, preparados al momento en el Salón Pinares, con énfasis en equilibrar sabores para huéspedes veggies o no. El predio incluye una pérgola techada para recepciones en Pascuas y Día de la Memoria, una capilla histórica con cuadros de pintores argentinos, Sagrado Corazón de Jesús, Cristo de la Misericordia donado por huéspedes, Virgen de Luján y restos de la mamá del Dr. Eleta cerca de Dios.
El desayuno ofrece laminados, hojales franceses, facturas vienesas y tortas variadas preparadas por el maestro repostero Alejandro Romero y su equipo de Ciara, Daniel Pérez, Roberto y Carloso, con equipos modernos como laminadoras y hornos nuevos. El predio cuenta con una isla para bodas al aire libre con altar y sillas para invitados, y planes para una tercera piscina accesible para discapacitados y mayores con rampa, jacuzzi y reposeras incorporadas.
El Dr. Eleta enfatiza que Sanseferino es una pyme familiar para eventos sociales y corporativos, no un hotel de paso, y un lugar para meditar tomando mate, inspirado en un maestro pediatra del Hospital Italiano. La visita concluye con mención a elecciones de Shem Özdemir en Alemania y Pascuas en la granja con niños.