El hotel La Aldea del Chaltén, propiedad ligada a Cristina Kirchner, está usurpado desde 2020 con 105 familias, 32 menores, antenas Starlink y cámaras. Gendarmería constató la ocupación el 2 de marzo de 2026, y Cristina inició acción judicial para desalojar.
Cristina contradice su discurso de 2019-2020 justificando tomas en Chile y conurbano como problema habitacional no ideológico, pero ahora denuncia delito y exige recuperación. El hotel, remodelado en 2015-2016, figura en causas como Hotesur-Los Sauces con pago real de 1.200.000 dólares según arrepentido Víctor Manzanares.
Otra propiedad de Cristina en Río Gallegos, construida por Lázaro Báez, también usurpada impide alquileres. La sección Bajo la Lupa de La Cornisa destaca la doble vara: complaciente con tomas ajenas, enojada con las propias.