Los conductores del programa intentaron contactar en vivo a Susana para invitarla a jugar, gritando insistentemente al teléfono con frases como "¡Susana, te estamos llamando!", "¡Queremos jugar!" y "¡Suscríbete!", mientras bromeaban sobre su demora en atender.
El segmento mostró un tono juguetón y caótico, con panelistas rodeando el teléfono y expresando cansancio por la espera, pero sin éxito en la conexión, culminando en un llamado a suscribirse al canal.