Los panelistas envían un beso a Susana, quien se tomó dos días de descanso y cedió su lugar en el programa Implacables. La reemplazante cuenta que la pasó bárbaro y quiere quedarse hasta la noche.
Hablan de los Oscars próximos, con mucho material para discutir, y adelantan estrenos de teatro como musicales. Mencionan la visita de Mariana Genicio Peña y un móvil en la calle Corrientes.
Conversan sobre la intensidad de grabar Masterchef, con jornadas de ocho a diez horas diarias de lunes a domingo, lo que genera cansancio en Susana, quien lo banca como una reina pero resulta durísimo.